24/6/16

A la espera

Las últimas semanas de embarazo son interesantes.

Me parece increíble lo rápido que han pasado las semanas. Cada una llena de nuevas experiencias, preparativos, consejos y algo de descanso. Las oportunidades para meditar son bien recibidas.
Pienso en mi hace unos años imaginando esta etapa de mi vida. A veces parece increíble que esté sucediendo. Casi irreal.

Disfruto cada etapa, quiero vivir el momento a momento. A veces me distraigo pensando en lo que vendrá y cómo será, pero creo que eso solo me causa estrés. Prefiero vivir cada día y afrontar todo lo mejor que pueda.

Obviamente busco prepararme, no solo dejar que las cosas pasen, sino hacer que sucedan. Solo es cuestión de no perder de vista los momentos de cada día.

En fin, falta muy poco. Muchos nos aconsejan descansar y dormir... No nos vamos a negar a eso! jaja

2/6/16

Altas y bajas

¿Disfrutan subirse a una montaña rusa?
Hay quienes si, hay quienes no.

Todos tenemos nuestros momentos arriba y otros abajo. Nuestro ánimos son cambiantes, pero es normal.

Creo que en ocasiones nos sentimos culpables por no sentirnos felices todo el tiempo. En mi opinión es muy normal, siempre y cuando sea solo un breve período de tiempo. Después de todo, la vida no es color de rosa, está muy lejos de serlo, pero podemos hacerla mejor si sabemos manejarnos.

Afortunadamente siempre hay algo o alguien que nos levante el ánimo.Nuestra familia, amigos, conocidos. etc. En mi caso todos estos factores son importantes, pero hay uno más. La comida,

Por alguna razón la comida nos conforta, nos relaja, nos hace sentir bien. Es un placer sencillo y delicioso.

Durante el embarazo las hormonas me traicionan, en ocasiones. Pero siempre hay algo que me levanta. Un antojito, específicamente, galletas. Siempre me han gustado, pero en los últimos meses mucho más. Además, una galleta siempre nos levanta el ánimo. Quizá por el azúcar y los efectos que tiene en el cuerpo, o quizá porque para muchos es un dulce recuerdo de la infancia.

Son fáciles de hacer. Solo se necesita un tazón, una espátula y algo de antojo.

Ingredientes:

  • 8 cdas. de mantequilla, a temperatura ambiente
  • 1/4 tz. de azúcar (la receta original lleva 1/2 tz)
  • 1/4 tz. de azúcar mascabado
  • 1 cdita. de extracto de vainilla
  • 1 huevo, a temperatura ambiente
  • 1 3/4 tz. de harina
  • 1/2 cdita. de bicarbonato de sodio
  • 1 pizca de sal
  • 3/4 tz. de chispas de chocolate (yo no tenía chispas, así que use unos chocolates rellenos que tenía a la mano... solo los pique en pequeños trozos)
Procedimiento:
  1. Precalentar el horno a 180°C.
  2. Acremar la mantequilla con el azúcar. Una vez que esté bien integrado todo, añadir el huevo y la vainilla. Mezclar hasta integrar. 
  3. Añadir los ingredientes secos. Quizá sea necesario que cuando la mayor parte de la harina se integre uses tus manos en vez de la espátula. Cuando formes una masa que no se pegue y sea suave (puedes agregar más harina si es necesario), agrega las chispas de chocolate. Mezcla lo suficiente para que se distribuyan en toda la masa. 
  4. Formar bolitas de 3-4 cm de diámetro, colocarlas en una charola engrasada y hornear entre 9 y 12 minutos (Según el tamaño de las galletas). Las galletas están listas cuando la superficie se ve 'seca' pero la galleta aún se siente suave.
  5. Saca del horno, deja enfriar y disfruta!



¡Me encantan! Hacen que me sienta más tranquila en un momento de ansiedad. Claro! sin abusar!

24/5/16

Elecciones y actitud

¿Cuántas veces al día elegimos?

Nunca las he contado, pero estoy segura que son muchas veces.

Si naciéramos con cierta predeterminación todo sería muy aburrido, no tendríamos mucho que decidir a lo largo de nuestra existencia. Nacimos buenos, nacimos malos, nacimos felices, nacimos tristes, nacimos así como somos.

¡Que alivio que no es así! Todos tenemos la capacidad de elegir. Podemos decidir ser así o no, o hacer algo o no (Ojo, ser y hacer son muy distintos). Ninguno de nosotros podemos darnos el lujo de argumentar diciendo "así soy yo", una mejor frase sería "así decido ser yo". Con esa elección vienen consecuencias. Esas no podemos elegirlas, aunque queramos.

Ya que ese punto quedó aclarado... Hagamos elecciones y asumamos consecuencias. Entendamos que todos decidimos diferente. Para mi, mis decisiones tienen sentido, para otros no. Solo queda aceptar, respetar y seguir con nuestras propias vidas. No podemos esperar que nadie más se dirija como nosotros lo haríamos. Nadie es nosotros. Nadie. 

11/5/16

Tiempos y porciones

¿Alguna vez han sentido que el día se les escurre entre las manos?

Amanece y hay en mi cabeza una lista enorme de cosas por hacer. Comenzamos con nuestras actividades familiares y cuando menos me doy cuenta el sol ya está sobre mi cabeza y yo sintiéndome como que he hecho apenas dos de incontables cosas.

Por ejemplo, el día de hoy aproveché la mañana para preparar la comida del día de mañana, luego de un pequeño descanso (por el embarazo) salí a comprar frutas y verduras frescas. Últimamente he aprendido mucho sobre cómo conservar comida, ya sea congelada o envasada. Es mi nueva pasión. Horas picando fruta, blanqueando verduras, porcionando y congelando. Todo vale la pena por el bienestar de mi familia y de nuestro bolsillo.Los disfruto mucho, a pesar de lo que muchos puedan decir.

Esa es una de las cosas que están en mi interminable lista de cosas por hacer. Aunque hay mucho más, procuro tomar algunos minutos para relajar mi cuerpo y mi mente. Y ¿por qué no? un bocadillo.

Ya que lo que trato es de ser lo más saludable posible (aunque con el embarazo y sus respectivos antojos el esfuerzo se torna difícil en ocasiones) he buscado algunas opciones de snacks nutritivos. Esta es una de mis favoritas hasta ahora. Fácil de hacer y con solo 2 ingredientes.

Ingredientes:
  • Granola o frutas frescas de tu elección
  • Yogurt natural o de tu sabor preferido
Procedimiento:
  1. Prepara una charola, ya sea con capacillos miniatura para muffin o con algunos recipientes pequeño de tu elección (incluso molde de paletas).
  2. Pon en el fondo una cucharada de granola o fruta.
  3. Pon encima de lo anterior una buena cucharada de yogurt, hasta el tope. 
  4. Lleva al congelador hasta que estén sólidos (2-3 hrs, dependiendo del tamaño)



Esto es todo! Nutritivo, muy fácil de hacer, muy bueno para el calor y muy útil para darnos y disfrutar esos 5 minutos de paz que todos necesitamos a mitad de nuestro ajetreado día.

6/5/16

Organizando una vida

Cuando todo está organizado me siento más en calma.

Dicen que el embarazo trae muchos síntomas, no solo físicos, sino emocionales y psicológicos también. Creo que es cierto.

Las últimas semanas me ha dado por organizar, limpiar y re-acomodar todo lo que veo. Hacerlo crea en mi un sentimiento de satisfacción y de que he 'completado' algo. Pero esto no para solamente en el clóset, estantes, cocina o demás artículos comunes de una casa. Esta manía ha alcanzado hasta la computadora y cientos de fotografías y archivos. De hecho, al estar escribiendo este post me distraje terminando de organizar algunos archivos...

A veces tendemos a almacenar cosas que jamás volvemos a ver o usar. Quizá sea algo natural en los seres humanos, nos da un sentido de quienes somos por lo que hemos hecho. Pero en ocasiones ¡si que es necesario deshacernos de unas cuantas cositas!

Al terminar de organizar y limpiar todo lo que quise tuve un buen sentimiento. Algo como un vacio, pero no del malo, sino del bueno. Siento que ahora hay más espacio en mi vida (metafóricamente hablando) para nuevas cosas, nuevas experiencias, nuevo aprendizaje...una nueva yo. Me siento más libre, más ligera y lista  para afrontar nuevas vivencias que me esperan a lado de mi familia.

Ahora el nuevo reto es mantener todo así...

Bastará con poner todo lo que tome nuevamente en el lugar donde estaba... y quizá dejar de guardar tantas imágenes y links de internet que no usaré en los próximos 6 meses. Mantener los archivos de la computadora organizados y evitar descargar cosas sin sentido. Suena como algo posible...

Después de todo parece ser que la re-organización de nuestro entorno tiene un efecto más allá de los gabinetes y cajones, un efecto que llega a lo más profundo de nuestra mente y nuestro ser.

26/4/16

Sobre salud y variedad...

Por lo general trato de cocinar platillos variados y saludables, a veces es complicado...

En un post anterior les hablé acerca de un menú que diseñe para seis semanas. Si, desayuno, comida y cena para 42 días. Me tomó más tiempo de lo que pensaba y creo que tendré que invertir un poco más. Aunque son 6 semanas, el tiempo pasa tan rápido que pareciera que siempre comemos lo mismo (¡que irónico!). Así que pondré manos a la obra y seguiré haciendo menús para al menos dos semanas más. 


El segundo dilema al que me enfrento son los "snacks".

Entre comidas siempre comemos algo, ya sea fruta, barritas, yogurt o alguna otra colación. Se recomienda que sea así para que nuestro metabolismo esté más activo y no lleguemos con tanta hambre a la hora de la comida, así comeremos solamente lo que requerimos.

En fin, con el afán de ahorrar un poco y preparar algo saludable con las cosas que tenemos en la cocina, decidimos ya no comprar las barritas o galletas comerciales y preparar las propias.

Estuve buscando varias recetas pero no me convencían del todo, hasta que encontré esta. Es muy sencilla, rápida y no se necesita más que un tazón y una espátula de madera (o de silicón, no hay ningún problema). En la receta dice que rinde para 24 galletas. Yo hice galletas grandes, así que solo me salieron 15. Lo que más me gusto es que son crujientes alrededor y suaves en el centro.

Los ingredientes que se necesitan son:

  • 1 1/2 tz. de avena entera 
  • 1/2 tz. de harina
  • 1/2 tz. de pasas/chispas de chocolate/arándano...o cualquier complemento de tu elección (yo usé una mezcla de pasas con amaranto, linaza y salvado de trigo)
  • 1/2 cdita. de sal
  • 1/2 cdita. de canela en polvo
  • 1/2 cdita. de bicarbonato de sodio
  • 1/4 tz. de azúcar +1/4 tz. de azúcar mascabado (originalmente lleva 1/2 tz. de mascabado, pero no quería que quedaran tan dulces así que reduje la cantidad, es a tu gusto)
  • 85 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (6 cdas.)
  • 1 huevo
  • 1 cdita. de esencia de vainilla
El procedimiento es el siguiente:
  1. Precalentar el horno a 200°C. Engrasar una charola para horno.
  2. Mezcla muy bien la avena con el harina, las pasas (o complemento de tu elección), la sal, la canela y el bicarbonato. Reserva.
  3. En un tazón aparte, con ayuda de la espátula, mezcla la mantequilla con los dos azúcares hasta que estén muy bien incorporados y tengas una consistencia como de pomada (obviamente estará grumosa por el azúcar mascabado).
  4. A la mezcla de mantequilla y azúcar agrega el huevo y con la espátula bate hasta integrarlo perfectamente. Añade la vainilla y mezcla otra vez.
  5. Una vez que todo esté bien integrado agrega los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla y bate hasta que tengas una mezcla homogénea. 
  6. Esta mezcla no se puede trabajar muy bien con las manos ya que es pegajosa. Así que, con ayuda de dos cucharas o una cuchara para helado forma bolitas y colócalas en la charola. La separación entre las galletas debe ser de al menos 2 cm. entre cada una, ya que las bolitas se van a expander en el horno.
  7. Hornea por 15-20 minutos o hasta que la galleta se vea dorada y la orilla esté crujiente. Saca del horno y deja enfriar en la charola.


Una vez que estén completamente frías puedes guardarlas en un contenedor y disfrutar de ricas galletas caseras por una semana. También son un buen detalle para regalar o incluso podrían congelarse para disfrutar en otra ocasión.

Comer saludable y variado no siempre es fácil. Muchos pensarán que estas galletas no tienen nada de sano, pero me siento más tranquila de saber que yo las hice y no son tan procesadas. Basta con comerme una o dos entre comidas y con eso tengo suficiente para no morir de hambre hasta las horas de las comidas principales. Además, una galleta siempre nos da un poco de ánimo para seguir en nuestra ajetreada rutina diaria.

¡Les deseo una excelente semana!

22/4/16

Validando

¿Qué significa validar?

Probablemente esta palabra tiene muchos significados diferentes, dependiendo del contexto en el que se use.
Últimamente he pensado en la importancia de darle valor a las personas que nos rodean. No hablo de ayudarlos a sentirse superpoderosos y que pueden comerse al mundo... Si, eso es bueno, pero no tan bueno como simplemente hacer sentir a los demás que son importantes para nosotros. Ya sea dentro de una familia, un equipo, el trabajo o cualquier otra organización; validar es importante.

Creo que en ocasiones damos las cosas 'por sentado'.

¿Olvidamos decir gracias? ¿Olvidamos sonreír? ¿Olvidamos demostrar afecto porque tenemos prisa o ya se nos hace tarde? No deberíamos.
Hay muchas cosas importantes que hacemos..¡Eso que ni que!, pero nada, nada, absolutamente nada es más importante que la relación que llevemos con las personas con quienes convivimos a diario, especialmente si se trata de nuestra familia: esposos(as), padres, hijos, hermanos, etc. Las personas dan valor a nuestra vida, no las cosas ni las ocupaciones. Es con las personas con las que generamos los mejores recuerdos, las mejores experiencias, los mejores momentos.

Cada día puede ser tan especial como deseemos, solo es cuestión de tener nuestras prioridades en el orden correcto y actuar de tal manera. No tenemos que esperar a un cumpleaños, Navidad, el día de San Valentín o alguna otra festividad para tener un día lleno de hermosos recuerdos.

Escuchemos con atención, miremos a los ojos, demostremos amor, seamos compasivos, no busquemos solamente defectos. En una sola palabra: Validemos. Las personas a nuestro alrededor lo necesitan...y nosotros también.

1/4/16

La necesidad del tiempo

En ocasiones solamente necesitamos tiempo.

Ya sea para descansar, para meditar, o hacer lo que más nos guste...solo un poco de tiempo. 
Comprendo que en la vida hay mil y una responsabilidades, pero creo que de vez en cuando es sano darnos un tiempo aunque sea para respirar. 

Siempre me hago la pregunta: ¿Qué es lo peor que podría pasar? 
Si la respuesta no es algo que no se pueda arreglar, entonces ¿por qué no hacerlo?. Claro, debemos ser prudentes siempre, muy prudentes. 

Como ama de casa a veces necesito tiempo. Debo aprovechar ahora que aún puedo tener más tiempo. Todos dicen que una vez que tengamos a nuestro pequeño bebé en casa lo que más escaseará será: el tiempo. Probablemente, pero confío en que una vez ajustándonos podremos tener nuevamente algo de tiempo. Por supuesto, jamás será igual a que si no hubiera niños en casa..pero bueno, creo que más o menos me doy a entender. 

Incluso cinco minutos son altamente apreciados...un momento para cerrar los ojos, una buena risa, contemplar algo del paisaje (si, aún en una ciudad superpobalada como México se puede), respirar profundamente, comer una golosina... hay infinidad de opciones.

Si nosotros no nos damos nuestro tiempo...¿quién nos lo va a dar? La vida sigue, sigue y sigue...y como dicen por ahí: "no perdona"...

Un poco de tiempo puede traer armonía a nuestra rápida existencia y felicidad personal o familiar, dependiendo de si queremos o no compartir el tiempo con alguien. 

Por ejemplo, a mi me encanta pasar tiempo con mi esposo y eso me hace sentir feliz, también me encanta pasar el tiempo haciendo postres... y eso también me hace sentir feliz. Son actividades sumamente diferentes, con personas diferentes, en momentos diferentes, pero ambas me ayudan a tener equilibrio en mi vida. 

Amo el tiempo, trato de usarlo con prudencia...siempre.