26/4/16

Sobre salud y variedad...

Por lo general trato de cocinar platillos variados y saludables, a veces es complicado...

En un post anterior les hablé acerca de un menú que diseñe para seis semanas. Si, desayuno, comida y cena para 42 días. Me tomó más tiempo de lo que pensaba y creo que tendré que invertir un poco más. Aunque son 6 semanas, el tiempo pasa tan rápido que pareciera que siempre comemos lo mismo (¡que irónico!). Así que pondré manos a la obra y seguiré haciendo menús para al menos dos semanas más. 


El segundo dilema al que me enfrento son los "snacks".

Entre comidas siempre comemos algo, ya sea fruta, barritas, yogurt o alguna otra colación. Se recomienda que sea así para que nuestro metabolismo esté más activo y no lleguemos con tanta hambre a la hora de la comida, así comeremos solamente lo que requerimos.

En fin, con el afán de ahorrar un poco y preparar algo saludable con las cosas que tenemos en la cocina, decidimos ya no comprar las barritas o galletas comerciales y preparar las propias.

Estuve buscando varias recetas pero no me convencían del todo, hasta que encontré esta. Es muy sencilla, rápida y no se necesita más que un tazón y una espátula de madera (o de silicón, no hay ningún problema). En la receta dice que rinde para 24 galletas. Yo hice galletas grandes, así que solo me salieron 15. Lo que más me gusto es que son crujientes alrededor y suaves en el centro.

Los ingredientes que se necesitan son:

  • 1 1/2 tz. de avena entera 
  • 1/2 tz. de harina
  • 1/2 tz. de pasas/chispas de chocolate/arándano...o cualquier complemento de tu elección (yo usé una mezcla de pasas con amaranto, linaza y salvado de trigo)
  • 1/2 cdita. de sal
  • 1/2 cdita. de canela en polvo
  • 1/2 cdita. de bicarbonato de sodio
  • 1/4 tz. de azúcar +1/4 tz. de azúcar mascabado (originalmente lleva 1/2 tz. de mascabado, pero no quería que quedaran tan dulces así que reduje la cantidad, es a tu gusto)
  • 85 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (6 cdas.)
  • 1 huevo
  • 1 cdita. de esencia de vainilla
El procedimiento es el siguiente:
  1. Precalentar el horno a 200°C. Engrasar una charola para horno.
  2. Mezcla muy bien la avena con el harina, las pasas (o complemento de tu elección), la sal, la canela y el bicarbonato. Reserva.
  3. En un tazón aparte, con ayuda de la espátula, mezcla la mantequilla con los dos azúcares hasta que estén muy bien incorporados y tengas una consistencia como de pomada (obviamente estará grumosa por el azúcar mascabado).
  4. A la mezcla de mantequilla y azúcar agrega el huevo y con la espátula bate hasta integrarlo perfectamente. Añade la vainilla y mezcla otra vez.
  5. Una vez que todo esté bien integrado agrega los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla y bate hasta que tengas una mezcla homogénea. 
  6. Esta mezcla no se puede trabajar muy bien con las manos ya que es pegajosa. Así que, con ayuda de dos cucharas o una cuchara para helado forma bolitas y colócalas en la charola. La separación entre las galletas debe ser de al menos 2 cm. entre cada una, ya que las bolitas se van a expander en el horno.
  7. Hornea por 15-20 minutos o hasta que la galleta se vea dorada y la orilla esté crujiente. Saca del horno y deja enfriar en la charola.


Una vez que estén completamente frías puedes guardarlas en un contenedor y disfrutar de ricas galletas caseras por una semana. También son un buen detalle para regalar o incluso podrían congelarse para disfrutar en otra ocasión.

Comer saludable y variado no siempre es fácil. Muchos pensarán que estas galletas no tienen nada de sano, pero me siento más tranquila de saber que yo las hice y no son tan procesadas. Basta con comerme una o dos entre comidas y con eso tengo suficiente para no morir de hambre hasta las horas de las comidas principales. Además, una galleta siempre nos da un poco de ánimo para seguir en nuestra ajetreada rutina diaria.

¡Les deseo una excelente semana!

22/4/16

Validando

¿Qué significa validar?

Probablemente esta palabra tiene muchos significados diferentes, dependiendo del contexto en el que se use.
Últimamente he pensado en la importancia de darle valor a las personas que nos rodean. No hablo de ayudarlos a sentirse superpoderosos y que pueden comerse al mundo... Si, eso es bueno, pero no tan bueno como simplemente hacer sentir a los demás que son importantes para nosotros. Ya sea dentro de una familia, un equipo, el trabajo o cualquier otra organización; validar es importante.

Creo que en ocasiones damos las cosas 'por sentado'.

¿Olvidamos decir gracias? ¿Olvidamos sonreír? ¿Olvidamos demostrar afecto porque tenemos prisa o ya se nos hace tarde? No deberíamos.
Hay muchas cosas importantes que hacemos..¡Eso que ni que!, pero nada, nada, absolutamente nada es más importante que la relación que llevemos con las personas con quienes convivimos a diario, especialmente si se trata de nuestra familia: esposos(as), padres, hijos, hermanos, etc. Las personas dan valor a nuestra vida, no las cosas ni las ocupaciones. Es con las personas con las que generamos los mejores recuerdos, las mejores experiencias, los mejores momentos.

Cada día puede ser tan especial como deseemos, solo es cuestión de tener nuestras prioridades en el orden correcto y actuar de tal manera. No tenemos que esperar a un cumpleaños, Navidad, el día de San Valentín o alguna otra festividad para tener un día lleno de hermosos recuerdos.

Escuchemos con atención, miremos a los ojos, demostremos amor, seamos compasivos, no busquemos solamente defectos. En una sola palabra: Validemos. Las personas a nuestro alrededor lo necesitan...y nosotros también.

1/4/16

La necesidad del tiempo

En ocasiones solamente necesitamos tiempo.

Ya sea para descansar, para meditar, o hacer lo que más nos guste...solo un poco de tiempo. 
Comprendo que en la vida hay mil y una responsabilidades, pero creo que de vez en cuando es sano darnos un tiempo aunque sea para respirar. 

Siempre me hago la pregunta: ¿Qué es lo peor que podría pasar? 
Si la respuesta no es algo que no se pueda arreglar, entonces ¿por qué no hacerlo?. Claro, debemos ser prudentes siempre, muy prudentes. 

Como ama de casa a veces necesito tiempo. Debo aprovechar ahora que aún puedo tener más tiempo. Todos dicen que una vez que tengamos a nuestro pequeño bebé en casa lo que más escaseará será: el tiempo. Probablemente, pero confío en que una vez ajustándonos podremos tener nuevamente algo de tiempo. Por supuesto, jamás será igual a que si no hubiera niños en casa..pero bueno, creo que más o menos me doy a entender. 

Incluso cinco minutos son altamente apreciados...un momento para cerrar los ojos, una buena risa, contemplar algo del paisaje (si, aún en una ciudad superpobalada como México se puede), respirar profundamente, comer una golosina... hay infinidad de opciones.

Si nosotros no nos damos nuestro tiempo...¿quién nos lo va a dar? La vida sigue, sigue y sigue...y como dicen por ahí: "no perdona"...

Un poco de tiempo puede traer armonía a nuestra rápida existencia y felicidad personal o familiar, dependiendo de si queremos o no compartir el tiempo con alguien. 

Por ejemplo, a mi me encanta pasar tiempo con mi esposo y eso me hace sentir feliz, también me encanta pasar el tiempo haciendo postres... y eso también me hace sentir feliz. Son actividades sumamente diferentes, con personas diferentes, en momentos diferentes, pero ambas me ayudan a tener equilibrio en mi vida. 

Amo el tiempo, trato de usarlo con prudencia...siempre.